EL APOCALÍPSIS

  

Parte I

A través de los siglos, la mayoría de los hombres ha considerado el estudio del libro de Apocalipsis como una cosa que hay que evitar, puesto que parece tan difícil. Al pensar así, el estudiante de la Biblia ha perdido una de las bendiciones más grandes que hay en la vida cristiana, el entendimiento del mensaje que Dios tiene para la humanidad. Lo triste es que la mayoría de la gente no lee ni siquiera un verso, mucho menos todo el libro. La opinión popular es: "El hombre común no puede entender el mensaje de ese libro, y ni los sabios eclesiásticos saben mucho de lo que contiene".

Es muy cierto que el Apocalipsis requiere mucho estudio y trabajo para poder sacar a luz cada verdad que nos presenta. Pero, ¿qué tesoro se descubre fácilmente? O, ¿qué meta se logra sin haber hecho un gran esfuerzo primero? Según las promesas del Señor en su palabra, hay tanta carne como leche en la Biblia para que todo hombre de toda edad espiritual se pueda alimentar. Por eso, es muy evidente que la palabra de profecía de ese libro es mucho más difícil de digerir que la palabra de los "principios básicos" del libro de los Hechos.

Pero, el Señor nuestro quiere que crezcamos y que podamos comer la "carne" de su palabra. ¡Gracias a Dios! Si no tuviéramos la carne de la palabra, sentiría demasiado suave la comida espiritual, pues, ¿quién puede tener un crecimiento normal cuando se toma leche nada más? Entonces, debemos de glorificar el nombre de Dios por habernos presentado la comida sólida, cosa que nos servirá hasta el fin de la vida.

En contra de la actitud de unos, queremos establecer la verdad que Dios no quiso "esconder para siempre el mensaje de Apocalipsis," pues su misma palabra nos dice, "Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca" (Apocalipsis 1.3). Nótese bien lo que dice: hay bendiciones en leer, oír y guardar las cosas escritas en ese libro. Sería imposible guardar estas cosas si uno no las entendiera. Hay una gran bendición en leer u oír esa palabra, ¡cuanto más en entenderla! ¡No dejemos que ni una sola bendición se nos escape! Leamos, estudiemos y entendamos al menos unas de las grandes verdades que se revelan en Apocalipsis.

Introducción

Definición: Apocalipsis es una palabra griega que se usa en español como traducción fonética. Esta palabra indica una revelación o manifestación de algo, quitando el velo que antes lo escondió. En este caso es una "revelación de Jesucristo que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto" (1.1).

Las siguientes teorías de interpretación se presentan ahora, no como posición nuestra, ni como base de nuestro razonamiento, sino como explicación de lo que dicen los hombres acerca del mensaje de Apocalipsis. El estudiante de la Biblia debe familiarizarse con los distintos argumentos y "cadenas de pensamiento" para que pueda reconocer tanto los argumentos buenos como los malos, cuando éstos se comparan con lo que dice la inspiración de Dios. Sobre todo, uno debe tener un conocimiento adecuado de la Biblia, pero se necesita también un conocimiento de las maniobras de los que se oponen. Muchas personas quedan bien confundidas por las enseñanzas de los sectarios que tuercen el mensaje de Dios, y no hay Escrituras más abusadas que las de Apocalipsis. Conozcamos, pues, todos los argumentos más destacados, y pidamos a Dios que El nos guíe a entender el correcto.

Hay como cuatro teorías populares entre los grupos religiosos para explicar el mensaje de Apocalipsis:

(1) La "futurista" ve la revelación como la clave de la vida venidera, después de la época actual. Los futuristas dicen que el libro contiene números exactos sin interpretación simbólica. Los premilenialistas caben en esta categoría porque esperan el reinado de Cristo que durará mil años en la tierra. Este grupo cree que 1 Tesalonicenses 4.13-18 explica la profecía de Daniel 9.24-27 (las setenta semanas), siendo la última semana la de la profecía. A ellos, el "ser arrebatado" significa la gloria de la consumación de la última semana de profecía. Dicen que siglos habrán de pasar entre la semana sesenta y nueve y la setenta, porque el plan de Dios fue frustrado cuando los judíos rechazaron a Jesús. Según ellos, Jesús hubiera establecido su reino pero, siendo rechazado, fundó su iglesia y decidió tardar el establecimiento del reino. Por eso ven el Apocalipsis como promesa del reino venidero de Jesús. Explican las cartas a las iglesias como diferentes épocas de historia de la iglesia. Entre otras debilidades, esta teoría niega la importancia del libro a los que lo recibieron en el primer siglo.

(2) La "pretérita" dice que todo en el libro ya ha acontecido. Los que creen esto dicen que el mensaje del libro fue dirigido a la iglesia del primer siglo y en tiempos actuales no tiene que ver con nosotros. El libro no es profecía, sino historia, tal como los libros de historia en el antiguo pacto. Una debilidad de esta teoría se encuentra en la verdad que hay pasajes que indudablemente se refieren al fin de tiempo y el día de juicio.

(3) La teoría de "historia continua" dice que Apocalipsis da la historia de Europa occidental desde el tiempo de Juan hasta la segunda venida de Jesús. Muchos eruditos del movimiento de la reforma han dado apoyo a esta teoría, identificando el papado de Roma como la bestia y Babilonia de Apocalipsis 17. En su teoría, Dios trataría solamente de los europeos, cosa que parece ridículo.

(4) La teoría "simbólica" o "filosofía de historia" ve de Dios sobre la maldad. No hay ningún significado de la historia, antes bien describe a gran lucha entre la iglesia y Satanás a través de los siglos.

Principios de interpretación

Ciertos principios de interpretación deben observarse para poder ver el significado de ese libro tan lleno de símbolos. La siguiente lista ayudará bastante a preparar una base sobre la cual se desarrollará la revelación de Jesucristo.

1. La Biblia es el intérprete básico de sí misma. Muchas veces Apocalipsis dará el significado de un símbolo; deje que el libre se explique.

2. El contexto mayor debe interpretar el contexto de un sólo pasaje. La Biblia tiene unidad y el estudiante debe usar todas las Escrituras para ver las verdades que se presentan. Un pasaje aislado puede ser mal interpretado en cuanto a verdad universal.

3. El propósito histórico con otros datos deben ser considerados.

4. El Nuevo Testamento debe interpretar al Antiguo Testamento; Apocalipsis usa terminología del antiguo pacto, pero con sentido del nuevo.

5. Apocalipsis está lleno de símbolos; por eso, el estudiante debe darse cuenta del simbolismo en ello.

6. Apocalipsis trata de profecía; siendo un profeta, Juan se preocupó de dar lecciones espirituales en vez de predicción detallada.

7. El estudiante necesita concentrarse en recibir el mensaje principal del libro; el mundo no conoce al hombre que puede dar explicación detallada de cada cosita en el simbolismo.

8. El libro fue dirigido a la iglesia del primer siglo pero también contiene una bendición específica para cada quien que lee.

9. Todos los eventos no están en orden cronológico; muchas veces se ven en diferentes lugares con diferentes puntos de vista. Por ejemplo, el juicio se presenta en 6.12-17; 11.15-18; 14.14-20; 20.11-15.

10. El principio de anticipación se revela en este libro. Anticipadamente se menciona la muerte segunda en 2.11, pero no explica hasta 20.14.

Parte II

Revelación de Jesucristo (1.1-3)

Apocalipsis se presenta como una revelación (1.1), una profecía (1.3), y una carta (1.4). Considerando estos tres aspectos del libro, uno podrá recibir el mayor provecho en sus estudios. Sería un gran error tomar un sólo contexto y formar la base de un sistema religioso de ello; lástima que unos grupos religiosos han hecho exactamente esto. Al principio vemos el propósito del libro (cosa de suma importancia), y después se presenta la visión del Cristo glorificado. Ese anda entre sus iglesias y les escribe mensajes sublimes.

Los primeros tres versos usan unas palabras claves, las cuales sirven para ayudarnos mucho en entender el propósito del libro. Estas palabras son: "revelación" (manifestando lo oculto), "siervos" (personas a las cuales es manifestada la revelación), "ángel" (mensajero que trae el mensaje), y "cerca" (palabra que señala la urgencia del mensaje y que el desarrollo del misterio está para principiar inmediatamente). Entonces, la "revelación de Jesucristo" (1.1) se refiere al misterio previamente oculto. Nótese bien que es revelación de Jesucristo, o sea el "misterio de piedad" (1 Timoteo 3.16) que declara en breve la maravilla de la encarnación y glorificación de Jesús. Apocalipsis declara en forma más amplia ese misterio: "Dios fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu, visto de los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria" (1 Tim. 3.16).

Los "siervos" (1.1) somos nosotros, los que seguimos a Cristo, y somos los que hemos de recibir la manifestación de este misterio. Concluimos, pues, que el misterio no debe quedarse oculto, ni tampoco quiere Dios que sea así, pues lo debemos de entender, apreciar, y obedecer. El estudiante del libro no debe pensar que Dios ha puesto ante el hombre un "rompecabezas" demasiado difícil de resolver.

Un "ángel" en Apocalipsis sirve para manifestar o presentar el mensaje de Dios, pues es un mensajero. Siempre es mensajero y nunca es autoridad; ese punto servirá bastante para sacar a luz de verdadera interpretación de unos pasajes en los siguientes pasajes.

La palabra "cerca" significa aquí (1.3) la verdad que estos sucesos no van a tardar en realizarse. Entonces, uno no debe pensar que el mensaje se refiere a un tiempo futuro o época venidera; el apóstol Juan nos está hablando de la urgencia del mensaje ("cosas que deben suceder pronto" - 1.1) para que cada quien que lo lee tenga el mismo sentir de necesidad y urgencia en cumplir con los mandamientos de Jesús. Esa urgencia se siente en el libro desde el principio hasta el fin (vea 22.6-21).

Verso tres pronuncia la primera de siete bienaventuranzas que se encuentran en el libro (1.3; 14.13; 16.15; 19.9; 20.6; 22.7; 22.14). La primera trata de la bendición de leer, oír, y guardar las palabras de la profecía que está para presentarse. Inmediatamente uno se debe dar cuenta de esta verdad: Cristo no quiere que ignoremos ese libro como si fuera una Escritura incomprensible (idea que muchos llevan en cuanto al libro), pues nos pronuncia bendición por leer, oír, y guardar sus palabras.

Salutaciones (1.4-8)

Vemos por primera vez en verso cuatro el número "siete". Ese número es el más popular que se usa en el libro, siendo usado como símbolo de perfección o "lo completo". También hay otros números de importancia en el libro, de los cuales se tratará en detalle más tarde. Las siete iglesias en Asia aquí probablemente representan la iglesia universal y total, pero a la vez muestran que hubo distintas congregaciones (siempre de la misma iglesia universal). Sabemos que hubo otras iglesias en Asia, las cuales no recibieron cartas dirigidas directamente a ellas. Sin embargo, podemos saber con seguridad que estas cartas fueron dirigidas a toda la iglesia en general, no sólo en Asia sino también en todo el mundo (el resto del libro muestra esto).

El "que es y que era y que ha de venir" es el que está sentado sobre el trono, o sea Dios el Padre. "Los siete espíritus" ante el trono se explican mejor en 4.5 donde se identifican como "siete lámparas".

Jesús es el "testigo fiel" de la voluntad de Dios y "el primogénito de los muertos" (1.5). Cristo no fue el primer resucitado de entre los muertos (acuérdese de los hijos de las viudas y Lázaro) sino el primero que se levantó inmortal. Habiendo alcanzado la resurrección inmortal y habiéndonos lavado "de nuestros pecados con su sangre" (1.5), nos ha dado fe y esperanza de poder alcanzar la misma resurrección. Y no sólo ésto, sino también nos ha hecho "reyes y sacerdotes para Dios, su Padre" (1.6), para que reinemos y ofrezcamos sacrificios a su gloria (vea 1 Pedro 2.4,9).

Verso siete habla de su segunda venida (vea Hechos 1.9-11) y el verso ocho declara su eternidad. Las letras griegas "Alfa" y "Omega" son la primera y la última del alfabeto. Nótese que el Señor Jesús aquí se llama "el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso". Estas palabras se usan usualmente para señalar al Padre (1.4), pero pueden aplicarse al Hijo, pues también él es Dios (vea Juan 1.1-18; Mateo 28.18). Desgraciadamente unas sectas (mayormente la de los Testigos de Jehová) niegan que Cristo es eterno y todopoderoso.

El Cristo glorificado entre sus iglesias (1.9-20)

En verso nueve Juan el apóstol se identifica otra vez. Indudablemente ésto es el Juan, hijo de Zebedeo, apóstol de Jesús. Casi todos los escritores del primer siglo (y los siguientes) estaban de acuerdo que así era el caso. El Imperio romano le había puesto en la isla Patmos, el lugar de exilio para los prisioneros políticos. Allí los presos tenían que trabajar en las minas de mármol por el resto de su vida. Ese destino fue llamado en el primer siglo "la muerte viva".

El "día del Señor" se refiere al día de resurrección o sea el primero de la semana (Hechos 20.7; 1 Corintios 16.2). Ese día no debe confundirse con el día de 2 Pedro 3.10, o sea el día de la segunda venida de Jesús. Es muy evidente que dicho día no pudiera haber sido el día de la segunda venida y por eso, tiene que ser el día primero de la semana. Estar en el "Espíritu" indica que Juan estuvo en acto de adoración en "espíritu y verdad" (Juan 4.24). El apóstol recibió mandamiento de escribir cartas a las iglesias de Asia. Estas fueron escritas en un libro y probablemente nunca fueron enviadas como cartas separadas.

Versos doce hasta veinte presentan la visión del "Hijo del Hombre", la reacción de Juan, y la interpretación. El simbolismo es así: el "Hijo del Hombre" es una designación usada en los evangelios para señalar a Cristo; sólo Jesús usa el término para identificarse a sí mismo. Tiene el significado de un "super-hombre" (por ejemplo, el ser llamado "Hijo de trueno" indicó una cierta característica de la persona, Marcos 3.17). Muchos piensan que "Hijo del Hombre" señala la humanidad de Jesús mientras "Hijo de Dios" señala su divinidad, pero ésto no puede ser el caso. Los antiguos tenían la costumbre de llamar al más destacado miembro de cierta profesión "hijo" de dicha profesión. Por ejemplo, un buen zapatero pudiera llamarse "zapatero, hijo de zapatero". Entonces Cristo, al llamarse "Hijo de Hombre" se estaba designando "el más destacado hombre a que había visto el mundo", y aquí el lector de Apocalipsis puede apreciar el significado de la visión: se presenta un hombre, pero no es un hombre cualquiera. Es Cristo en su estado glorificado.

"Cabeza y cabellos blancos" sugieren "pureza y eternidad"; los ojos "como llama de fuego" penetran y escudriñan hasta lo más profundo del hombre; los pies "semejantes al bronce bruñido" muestran su poder y juicio; su voz demanda atención como el "estruendo de muchas aguas". Semejantes símbolos se presentarán en casi todoslos capítulos del Apocalipsis; estos pasajes ayudarán bastante para establecer la veracidad de las interpretaciones dadas arriba.

Al ver esta visión tan maravillosa, Juan cayó como muerto a los pies de Jesús. Por supuesto, es fácil entender por qué Juan hiciera tal cosa, pero el Señor le habló como a un hermano, diciendole que no temiera nada porque él era "el primero y el último" (1,17). Luego, Cristo le da instrucciones de escribir "las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas" (1.19). Vemos claramente que Apocalipsis es el intérprete principal de sí mismo en el verso 20 donde se dan las interpretaciones de las estrellas y candeleros.

Al concluir el primer capítulo, también se concluye la introducción al libro. Desde este punto en adelante el lector tendrá que dirigirse reverentemente a los símbolos y señales presentados en la revelación. Parece que la introducción quiere preparar al estudiante para que ése se de cuenta de la necesidad de interpretar simbólicamente los mensajes de cada etapa del ministerio de piedad. Como hemos establecido ya, el libro de Apocalipsis no se escribe cronológicamente, sino por etapas de visiones. Deje que el mensaje espiritual se interprete espiritualmente "porque el tiempo está cerca" (1.3).

- Dan C. Coker

Dialegomai, Junio y Septiembre 1968

(Una revista publicada por La Voz Eterna)

Índice de Estudios

(Pasajes bíblicos tomados de la Biblia Reina-Valera Revisada ©1960 Sociedades Bíblicas en América Latina. Copyright renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.)

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