LA CENA DEL SEÑOR

Y LA PASCUA

 

 
"Porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros..." (1 Corintios 5.7,8).

El Antiguo Testamento de nuestra Biblia contiene y describe varias fiestas religiosas características de los judíos. Pero no hay fiesta que sea de tanta importancia para la historia de Israel como lo es la pascua. Hablar de la pascua es como hablar de Israel, de su origen, de su liberación y su mera existencia. Fue la pascua la única fiesta judía que Jesucristo eligió para celebrar su despedida de sus discípulos a la vez instituir "la Cena del Señor", que hoy es el acto central del culto cristiano. ¿En qué consistía esa pascua judía? ¿Por qué escogió Cristo la ocasión de esa fiesta para instituir la Cena del Señor? Estas preguntas nos llevarán al estudio del origen de la pascua como tal, enfatizando la utilización de un cordero sacrificial y cómo es que Cristo es ahora la Pascua de los cristianos (1 Corintios 5.7).

 

El Origen de la Pascua

La palabra pascua quiere decir "pasar por alto", "pasar de largo", "perdonar". La pascua fue una fiesta instituida por Jehová Dios para conmemorar la liberación del pueblo hebreo de la esclavitud egipcia. Más aun, la celebración de la pascua marcó el inicio o fundación de la nación de Israel. Con la pascua se inició el éxodo hacia la tierra prometida, donde Israel había de establecerse como pueblo escogido, en cumplimiento de un pacto con Dios.

Éxodo 12 describe la celebración de la pascua en relación a la liberación de Israel de Egipto. La noche de la pascua fue la noche de la muerte de todo primogénito de la nación egipcia. Y aun que todo primogénito de los egipcios murió, Dios "pasó por alto" (pascua) las casas de los hebreos, porque los dinteles y los marcos de las puertas estaban rociados con la sangre del cordero sacrificado. Moisés había ordenado que todas las familias sacrificaran un cordero para proteger a cada hogar, para que no fuera herido ningún primogénito de Israel.

Posteriormente, la pascua se convirtió en un rito muy elaborado: El día 10 del mes de Nisán (antes Abib) cada familia tenía que escoger un cordero de un año, sin tacha, y sacrificarlo el día 14 al atardecer. El cordero se asaba entero, con todo y sus entrañas. Nada podía dejarse para el día siguiente (Éxodo 34.25). Junto al cordero se comían pan sin levadura y hierbas amargas. La pascua se comía con ropas puestas como para un viaje. Pero nadie podía salir de la casa hasta el día siguiente. El padre de familia tenía que explicar el sentido del rito.

El ritual de la pascua tenía varios significados. El cordero sacrificado era una sustitución por la familia. Más aun, el cordero era una sustitución por el primogénito, que en este sentido era el pueblo mismo. Israel era el primogénito de Jehová (Éxodo 4.22). Todo primogénito de los egipcios murió, pero Israel fue protegido por Dios. El pan ázimo (no leudado) significaba la salida rápida de Egipto. No era leudado porque no había tiempo para ponerle levadura (como se prepara el pan común). También se llamaba "pan de aflicción", porque de prisa había salido Israel de Egipto (Deuteronomio 16.3).

Celebración Posterior de la Pascua

Siglos más tarde hubo cambios en el procedimiento para la celebración de la pascua, a raíz de las reformas del rey Josías (año 622 A.C.). La víctima pascual, una oveja o un buey, ya no se sacrificaba en cada casa o cada ciudad (Deuteronomio 16.5,6). Esta había de sacrificarse, asarse y comerse en el santuario central, que ahora era el templo de Jerusalén. Posteriormente se reservó a los levitas el sacrificio de víctimas; y el antiguo rito pascual fue sustituido por el derramamiento de sangre al pie del altar, lo cual hacía el sacerdote (2 Crónicas 35.11).

En tiempos del Nuevo Testamento estaban en boga ambos usos. Los corderos se sacrificaban en el templo entre aproximadamente las 2:30 PM y las 5:00 PM. En las casas se participaba de la cena pascual, en que tomaban parte de 10 a 20 comensales. El cordero se sacrificaba el 14 de Nisán, a las horas ya indicadas, pero no se comía sino hasta después de la puesta del sol (esto es porque Israel fue librado de Egipto de noche). El día 15 del mismo mes se iniciaba la fiesta de los panes sin levadura, una celebración íntimamente rela-cionada con la pascua (Deuteronomio 16.3).

La pascua para los judíos no era sólo un mero aniversario. Deuteronomio 16.1 dejó establecida la fecha de su celebración, "porque en el mes de Abib te sacó Jehová tu Dios de Egipto, de noche". Unos seis siglos más tarde, la Mishna, un conjunto de enseñanzas orales religiosas judías que fueron puestas por escrito en el siglo II D.C. y luego coleccionadas en el Talmud, afirmaba: "Cada uno debe considerarse, de generación en generación, como si él mismo hubiera sido liberado de Egipto" (Pesahim 10.5). En este sentido Dios salvó no sólo a los que salieron de Egipto, sino a todos sus descendientes. La primera pascua había sido la salvación inmediata de Israel, pero todas las demás pascuas habían de celebrarse perpetuamente, en memoria del éxodo glorioso de la nación (Éxodo 12.14; 13.9,10).

La Pascua en Tiempos de Jesús

La comida de la pascua comenzaba después del crepúsculo. Se inauguraba con la primera de las cuatro copas que se bebían durante la fiesta. Se llenaba la copa con vino y agua, luego el comensal principal pronunciaba sobre estas dos fórmulas de bendición: (1) "Alabado seas, Jehová, nuestro Dios, rey del mundo, que creas el fruto de la vid". (2) "Alabado seas, Jehová ... que has dado festividades a tu pueblo Israel para alegría y recuerdo". Después de beber la primera copa, se traían panes sin levadura y hierbas amargas, que el presidente distribuía después de lavarse las manos y ofrecer una acción de gracias.

El momento culminante era cuando el cordero pascual asado era traído a la mesa. Se explicaba el sentido de la comida, recitándose la historia de la pascua. Luego se cantaba la primera parte del Halell (Salmos 113 y 114.1-8). Se tomaba la segunda copa, y después de otro lavatorio ceremonial, se participaba de la comida. El pan se mojaba en el haroset, una salsa hecha de frutas cocidas en vino. Luego seguía la tercera copa, que se llamaba "cáliz de bendición", con la cual se pronunciaba una acción de gracias por la cena. Con la última copa se cantaba la segunda parte del Halell (Salmos 115-118), que expresaba la esperanza de la restauración mesiánica.

¿Cuál Pascua Comió Cristo?

Los evangelios presentan ciertas dificultades para precisar cuándo celebró Jesús su última pascua y qué día fue él crucificado. Por ejemplo, Lucas 22.7 y 8 indica que cuando "llegó el día de los panes sin levadura, en el cual era necesario sacrificar el cordero de la pascua, Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: Id, preparadnos la pascua para que la comanos". Este pasaje da la impresión que Cristo iba a celebrar la última cena con sus discípulos el mismo día de la pascua judía. Sin embargo el mismo Lucas (23.54) pone la celebración de la pascua judía después de la muerte y sepultura de Jesucristo. La "víspera de la pascua" era la anticipación de esa fiesta. Juan consistentemente pone la pascua después de la condena de Cristo (Juan 18.28; 19.14) y después de la crucifixión (19.31).

Todo lo anterior quiere decir que Jesús celebró una cena especial con sus discípulos un día antes de la pascua judía. Así lo dice Juan 13.1, indicando que esta cena fue antes de la pascua. Esto implica que Cristo no participó de un cordero pascual durante esta cena, porque Cristo mismo sería el Cordero de Dios que había de ser sacrificado, al día siguiente en la tarde, al mismo tiempo que sacrificaba los corderos de la pascua en templo de Jerusalén.

Se puede decir que la comida pascual que Jesús tomó como por la noche antes del día de su crucifixión fue más bien su última cena con los discípulos, utilizándola para instituir la Cena del Señor. Por eso mismo Jesucristo puso más énfasis en el pan y en el vino, símbolos que habrían de usar los cristianos en los siglos posteriores para celebrar la Eucaristía dominical.

Cristo "dio gracias" por la última copa que bebió con sus discípulos, la cual era la "copa de bendición" (1 Corintios 10.16). Esta era la tercera en el orden dentro de la pascua judía, y la que Jesús también llamó la copa del nuevo pacto (Marcos 14.24), siendo entonces la más importante. No está claro si Cristo participó de la cuarta copa judía. Mientras se tomaba de esta copa (de carácter escatológico) se leían los Salmos 115 al 118. Aunque en el Salmo 118 hay varias referencias al Mesías, es de especial interés el versículo 26, que dice, "Bendito el que viene en el nombre de Jehová". Se ha sugerido que Cristo tiene pendiente participar de esta copa en su segunda venida (Mateo 26.29; Lucas 22.18).

Jesucristo Nuestra Pascua

De acuerdo a lo establecido por el apóstol Pablo, que nuestra pascua es Cristo, conviene ahora hacer un paralelo entre el cordero que se sacrificaba el día de la pascua judía y Cristo como el Cordero de Dios que fue también sacrificado el día de la pascua. Esta comparación se ajusta a la correcta interpretación de que el cordero pascual era el tipo o sombra de lo perfecto que había de cumplirse en Jesucristo, el Cordero de Dios.

I. A) El cordero pascual era preparado de antemano, cuatro días antes (Éxodo 12.3,5). Tenía que ser de un año, sin tacha y sin defecto.
B) Cristo fue el Cordero preparado por Dios (Juan 1.29). Fue santificado, siendo perfecto y sin pecado. (Véase Hebreos 10.5.)

II. A) El cordero pascual era sacrificado en sustitución de Israel, el primogénito de Jehová (librado de la muerte - Éxodo 4.22; 13.15).

B) Cristo fue el Primogénito, nacido de María y el Unigénito nacido de Dios, que murió por los "primogénitos", el pueblo espiritual (Hebreos 12.23).

III. A) El cordero pascual tenía que ser sacrificado "entre las dos tardes", es decir de la 2:30 PM a las 5:00 PM del día de la pascua.

B) Cristo fue sacrificado el mismo día de la pascua judía, y murió a las 3:00 PM según Marcos 15.34,37.

IV. A) El cordero pascual tenía que ser asado entero. No se podía quebrar hueso suyo (Números 9.12), ni dejar nada para el día de reposo.

B) Cristo hizo una entrega de su cuerpo, expiró, y no le quebraron ningún hueso (Juan 19.31,33,36). Fue sepultado antes del sábado.

Antes de concluir, queremos añadir que hay grupos religiosos que todavía observan la pascua anual, celebrándola de acuerdo al calendario judío (en la primavera). Pero el Nuevo testamento asegura que Cristo es nuestra pascua, "que ya fue sacrificada por nosotros"; es decir que Cristo ya fue ofrecido una vez para siempre por nosotros (Hebreos 9.12; 10.12). En vez de la pascua judía, Jesucristo dejó establecida la Cena del Señor, mandando que se celebrara ésta "en memoria de mí". La Cena del Señor quedó, pues, instituida "en memoria" de nuestra pascua (Cristo) que fue ya sacrificada hace 2,000 años.

(Por ejemplo, Cristo es "sacrificado" de nuevo en cada misa dominical de los católicos romanos. Pero esto está en contradicción con la afirmación de Pablo en 1 Corintios 5.7,8.)

Pero nosotros insistimos en que la pascua judía fue una anticipación de la comunión cristiana. La pascua judía, instituida por Jehová Dios, era un tipo perfecto en relación a Cristo como el Cordero. Entonces Cristo es la pascua de los cristianos, que ahora se celebra en su nueva forma: La Cena del Señor. Y esta cena es una comunión espiritual de los santos, que participan de los beneficios expiatorios del sacrificio del Señor.

(Capítulo 4 del libro "La Cena del Señor" por E. M. Ávila, el seudónimo de Arnoldo Mejía Ávila, publicado por La Voz Eterna)
  
Índice de Estudios
(Pasajes bíblicos tomados de la Biblia Reina-Valera Revisada ©1960 Sociedades Bíblicas en América Latina. Copyright renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.)

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