EL DÍA DE REPOSO CRISTIANO: Mat. 11.28,29

 

Es bien sabido por todos nosotros los cristianos, que mediante nuestro divino Salvador, Cristo Jesús, hemos muerto a la antigua ley (Romanos 7.1-4) y que ahora vivimos en la dispensación de la gracia (Rom. 6.14). O dicho en otras palabras, que ahora no nos regimos por el Antiguo Testamento, sino única y exclusivamente por el Nuevo. Por eso decimos que somos neotestamentarios. Sin embargo, existen en la actualidad algunas sectas judaizantes que aún pregonan que debemos sujetarnos a la antigua ley, además de las denominaciones que se auto nombran cristianas, a los que también vemos practicando mandamientos que fueron dados exclusivamente al pueblo de Israel en la antigua ley, pero no a nosotros en esta nueva dispensación (sacrificios, clases jerárquicas sacerdotales, diezmos, etc.) Y cada una de estas sectas o denominaciones tienen, naturalmente, un concepto errado de lo que es el día de reposo cristiano.

Algunas de ellas siguen guardando el sábado (sabatistas), y las otras, equivocadamente, creen que es el domingo el día de descanso o reposo en este nuevo pacto que hoy nos rige, la ley sin defecto (Heb. 8.6-7), la ley perfecta (Santiago 1.25), el nuevo testamento (Heb. 9.16-17). Ambos, por supuesto, están equivocados. Pero, entonces, ¿Cuál es el día de reposo cristiano? ¿No lo sabe? Dejemos que sea la santa palabra de Dios quien nos lo diga:

En la antigua ley, Dios le dio a su pueblo un día de reposo específico (Éxodo 20.8-11). Era un mandamiento y Dios les expuso las razones por las cuales se los daba (11). Tenía que cumplirse aquel mandato, y su desobediencia era castigada aun con la muerte (Éxodo 35.1-3). Era, pues, un mandamiento muy serio y estricto. Pero este día de reposo estaba profetizado que había de terminar, y en el Antiguo Testamento en el libro de Oseas podemos leer que Dios, por medio de su profeta, así lo anunció (Oseas 2.11). El cumplimiento de esta profecía se verificó cuando nuestro Divino Salvador murió en la cruz del Calvario (Col. 2.13-17). Allí en la cruz quedó clavada también la antigua ley y entró en vigor en nuevo testamento (Heb. 9.16-17).

Ahora bien, también en el Antiguo Testamento estaba profetizado el día de reposo cristiano (Jer. 6.16). Allí se nos habla de un camino que ahora todos nosotros, por gracia de Dios, hallamos y conocemos (Juan 4.6). El cumplimiento de esta profecía lo escuchamos claro y amoroso en la voz de nuestro bendito y divino salvador en Mateo 11.28-29. ¡He allí el día de reposo cristiano! Un día que empieza cuando respondemos al llamado del Señor (¡Venid!) y nos acercamos a él, y le creemos, y le obedecemos (Marcos 16.16). Un día que ya no tendrá fin. Un día del que empezamos a gozar aquí y seguiremos gozando por la eternidad. Le aconsejo que lea los capítulos 3 al 5 inclusive del libro de Hebreos, sobre todo estos versículos: Heb. 3.15-19; 4.1-3; 4.9-11. Estúdielos, medítelos y pídale a Dios que lo ilumine.

Bien, ahora ya sabe cual es el día de reposo cristiano. El día domingo, el primer día de la semana, es el día del Señor (Apoc. 1.10), no es nuestro. Es del él del Señor. No es día de descanso, reposo, holganza o diversión. Eso será para los inconversos y los paganos, no para nosotros los cristianos. Para nosotros es día dedicado especialmente al Señor; día para glorificarlo, para cantarle himnos de alabanza en la congregación, para adorarle, para obedecerle participando de la Santa Cena (Hechos 20.7), y para escuchar, estudiar, meditar y practicar su divina palabra. Es un día de actividad y trabajo en la obra del Señor. La sana diversión no está prohibida al cristiano. Al contrario, somos personas alegres y felices, pero todo tiene su tiempo (Ecles. 3.1-8), y el primer día de la semana no es nuestro, sino el día del Señor.

- Conrado Urrutia

La Voz Eterna, Agosto 1974

"Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas" (Mateo 11.28-30).  

 

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(Pasajes bíblicos tomados de la Biblia Reina-Valera Revisada ©1960 Sociedades Bíblicas en América Latina. Copyright renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.)

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