CUANDO DIOS GOBIERNA LA IGLESIA
  

"Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican" (Salmos 127.1). Cualquier esfuerzo en establecer o gobernar la iglesia será en vano si se ignora a Dios. El éxito en establecer la iglesia sucede cuando "levantamos nuestros ojos hacia donde viene nuestro socorro" ("Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra!" Salmos 121.1-2)

Ciertamente Dios mismo debe gobernar la iglesia. Cuando Pablo retornó de su primera campaña evangelística, él reunió la iglesia de Antioquía y reportó : "cuán grandes cosas había hecho Dios con ellos, y cómo había abierto la puerta de la fe a los gentiles" (Hechos 14.27). En otra ocasión, "les contó una por una las cosas que Dios había hecho entre los gentiles por su ministerio. Cuando ellos lo oyeron, glorificaron a Dios" (Hechos 21.19,20).

Mucha gente tiene una idea equivocada acerca de cómo y por quién debe ser gobernada la iglesia. Pablo no se glorificó a sí mismo, ni la gente lo glorificó. Ellos simplemente permitieron que Dios gobernara la iglesia, y dieron gloria a Dios.

Algunos creen que la iglesia debe ser gobernada por la congregación, la mayoría o votos populares. La iglesia no debe ser gobernada por la mayoría. Esta tampoco debe ser gobernada por el predicador, a quien algunos llaman El Ministro. Su misión es predicar le evangelio, "para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad" (Tito 1.5). El predicador no es un oficial al frente del pueblo de Dios como un administrador ejecutivo de alguna organización. Cuando el Nuevo Testamento es traducido correctamente, no se hace mención de "oficinas", "oficiales" y "organizaciones". Cuando nosotros somos "uno con Dios" también somos uno con cada miembro que es uno con Dios.

La iglesia no debe ser gobernada por alguna persona en la congregación. "Yo he escrito a la iglesia; pero Diótrefes, al cual le gusta tener el primer lugar entre ellos, no nos recibe. Por esta causa, si yo fuere, recordaré las obras que hace parloteando con palabras malignas contra nosotros; y no contento con estas cosas, no recibe a los hermanos, y a los que quieren recibirlos se lo prohibe, y los expulsa de la iglesia" (3 Juan 9,10). Algunos piensan que Diótrefes era miembro de la iglesia en Corinto. De cualquier manera, su número no ha decrecido. Piense en las iglesias que han sido destruidas al ser gobernadas por un hombre.

La iglesia no debe ser gobernada por alguna mujer, o por las mujeres de la iglesia. De la manera que hubo un Diótrefes en la iglesia, puede haber una Jezabel. Consideramos que Jezabel tendría el mismo derecho que Diótrefes tenía para gobernar la iglesia.

Algunos creen que la iglesia debe ser gobernada por los jóvenes de la iglesia. Los jóvenes deben ser estimulados en el trabajo de la iglesia, pero la iglesia no debe ser gobernada por ellos. Pablo, el escribir al joven predicador, dijo: "Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza" (1 Timoteo 4.12,13). Cuando las personas entregan en las manos de los jóvenes el trabajo y responsabilidades de la iglesia, éstas están jugando simplemente a la iglesia.

Cuando Dios gobierna la iglesia, todos siguen el modelo del Nuevo Testamento en enseñanza, en doctrina, en adoración y en práctica. Congregaciones son establecidas por la predicación del evangelio de Cristo. Estas congregaciones crecen y se desarrollan, nutriéndose con la Palabra de Dios. Se ejercitan en la piedad, y se mantienen fuera del medio ambiente satánico de este mundo. Las personas que llenen los requisitos para ser "ancianos" u "obispos" serán nombrados por evangelistas capaces, quienes conocen los requisitos que Dios ha puesto. Cualquier otra cosa que falte, como el llenar los requisitos para ser diácono y ayudar a los ancianos, será logrado.

Ni los ancianos ni los diáconos serán patrones, sino siervos de Dios y de la congregación (1 Timoteo 3.1; Tito 1.5-9; 1 Pedro 5.1-4; Hechos 20.28). Los siervos especiales en la iglesia no son en ninguna manera legisladores o administradores ejecutivos. Ellos son maestros de la Palabra de Dios y ejemplos del rebaño. Ellos llenan todos los requisitos para ser ancianos antes de ser nombrados, de manera que también los tienen después de haber sido nombrados. Pablo no dijo a Tito que calificara ancianos al nombrarlos. Los ancianos que llenan los requisitos han de servir solamente en la congregación de la cual son miembros.

Cuando Dios gobierna la iglesia, la adoración es pura y no puede ser pervertida por la introducción de las doctrinas y prácticas de los hombres. Cuando Dios gobierna la iglesia ésta se constituye el centro principal de interés, práctica y fortaleza; se le levantará a sí misma, siendo edificada en la santísima fe, en bondad y en verdad; viniendo a ser una "ciudad asentada sobre un monte" (Mateo 5.14).

- Chester Estes

La Voz Eterna, Septiembre 1980 

Índice de Estudios
(Pasajes bíblicos tomados de la Biblia Reina-Valera Revisada ©1960 Sociedades Bíblicas en América Latina. Copyright renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.)

Copyright © 2002 La Voz Eterna