¿CUANTAS SOMOS COMO SARA, LA MUJER ESTERIL?

Estrasburgo. El Parlamento Europeo condenó al Ministro de Salud por permitir la clonación de embriones. En 1990 el Parlamento Británico aprobó la investigación con embriones alegando cinco razones, principalmente los tratamientos de infertilidad.

El conservador británico Charles Tannock dijo "que la diferencia entre clonación terapéutica y clonación de embriones para producir niños es falaz, ya que un paso probablemente conduciría al otro; a la larga, eso podría llevarnos a una pesadilla de bebés clonados". ( CNN en Español).

Sarai la que después es llamada Sara (Génesis 17.15), la esposa de Abraham, es la primera mujer estéril de la cual nos habla la Biblia. Génesis 6.1-5 nos dice que: "Cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra... Vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón era de continuo solamente el mal". No sólo vemos el primer caso de esterilidad física sino también espiritual. No es a consecuencia de la maldad que vino la esterilidad física, pero sí la esterilidad espiritual.

Según el Instituto de Medicina Reproductiva de Guadalajara, México, como resultado de los estudios efectuados, se ha podido concluir que aproximadamente el 40% de la condiciones por las que una pareja no puede concebir, radica en problemas relacionados con la mujer.

Querida hermana, ¿sabía usted que en los planes de Dios estaba el que Sara fuera estéril, una mujer obediente a Dios y a su esposo Abraham? El ser estéril tuvo un propósito. Un buen número de mujeres no pueden concebir, desean tener un hijo y no pueden. Algunas cristianas le ruegan a Dios que les permita ese privilegio. Y no es que Dios no pueda darles un hijo; es que Dios tiene un plan para la vida de estas mujeres.

Sara es un ejemplo de una mujer virtuosa, recordemos cómo se expresan de ella en el Nuevo Testamento: una vez por su fe en Hebreos 11.11 y la otra pos su sumisión a su marido en 1 Pedro 3.5,6. Leemos después cómo el apóstol Pedro nos cuenta que Sara llamaba "señor" a Abraham. No crea que por ser una mujer de mucha madurez era alguien que no sufría moralmente.

Sara sufrió mucho porque en aquellos tiempos el ser una mujer estéril era una vergüenza. Usted puede tener ese problema, pero nadie la va a señalar, ni la va avergonzar. Ella no era mujer débil, de las que se desaniman fácilmente o una mujer superficial. Dios sembró firmeza en la vida de Sara; le dio sabiduría para que ella estuviera plenamente segura que su situación de mujer estéril era la voluntad de Dios. El actuó en el corazón de Abraham, sembrando mucho amor para Sara.

Abraham reconocía que Sara era una mujer que sabía establecer prioridades: lo primero para ella era servir y obedecer a Dios. Recordemos que sus padres la llamaron Sarai que significa "princesa", posiblemente por ser físicamente hermosa. Abraham amaba a Sara por su hermosura física pero la amaba más por su hermosura espiritual. Sara sabía que podía ayudar a su esposo a cumplir los planes de Dios.

Muchas mujeres están tratando de engañar a Dios, queriendo cambiar los planes que él tiene para sus vidas, viven una vida totalmente estéril, no han querido creer en Dios, ni contar con la fe que Sara nos enseña. Tampoco han pedido a Dios sabiduría y sumisión para con él. Notemos cómo nuestro Dios utiliza a Sara para su propósito. En Génesis 17.15,16 el Señor le añade una dignidad más a Sara, y la llama "madre de naciones". Usted dirá: ¿cómo es posible si Sara era estéril, no tenía hijos y se le iba a llamar madre de naciones? - Pues le tengo una buena noticia: somos hijas de un Dios maravilloso, que escudriña lo más profundo de nuestros corazones.

Dios actuó de una forma maravillosa en la vida de Sara. Posiblemente ella tuvo que hacer mucha oración, o tal vez ella había aceptado el no poder tener hijos; pero de algo sí estamos seguras: Dios estaba siendo glorificado en la vida de Sara, una vida fructífera de fe, sumisión y mucho amor.

La pregunta es: ¿cómo es su vida?, ¿estéril o fructífera, llena de los ingredientes que hacen una vida entregada al Señor? ¿Está realizando la voluntad de Dios o su propia voluntad? Es posible que piense que la vida de Sara no tiene nada que ver con la suya, pues tiene sus hijos, y déle gracias a Dios por ello. Pero ¿qué de su vida espiritual? Hebreos nos dice: "Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido" (Hebreos 11.11).

Por fe el Señor le puede dar una vida plena, le puede dar fuerzas para continuar adelante, aun cuando piense que ya no hay esperanzas, porque es fiel él que lo prometió.

Sara murió de 127 años; vivió una vida fructífera. Sara y Abraham posiblemente tuvieron problemas, la vida de fe no está exenta de obstáculos, pero en Génesis 21.6 Sara nos dice: "Dios me ha hecho reír, y cualquiera que lo oyere, se reirá conmigo". Su risa fue de duda, pero se convirtió en risa de dicha y de madurez espiritual.

¿Quiere usted convertir su vida en risa, pero no de duda sino de júbilo y madurez espiritual o espera que el hombre con sus experimentos tratando de ser un Dios, tratando de clonar humanos, pueda descubrir un antídoto para que usted sin ningún costo pueda vivir una vida mejor, una vida feliz, o tal vez espera que a través de la clonación en un tiempo no muy lejano usted pueda seleccionar el tipo de corazón que desee tener?

El tiempo transcurre y su vida también. Tal vez no considere vivir 127 años, pero el tiempo que Dios le brinde vívalo para el Señor, no importa su condición. Usted puede cambiar, puede ser una mujer virtuosa, contenta con lo que tiene. Pablo nos enseña en Filipenses 4.11: "He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación". La historia nos habla de muchas mujeres estériles además de Sara. También tenemos a Raquel, la esposa de Jacob (Génesis 30.2). Ella también recibió la enseñanza del Señor y aprendió a esperar.

Como mujer cristiana la invitó a meditar en el tipo de vida que lleva. ¿Está siendo una sierva que da muchos frutos, o es totalmente estéril a la voluntad de Dios?

- Ruth de Bárcenas

La Voz Eterna, Julio-Agosto 2001

"Como Sara obedecía a Abraham, llamándole señor; de la cual vosotras habéis venido a ser hijas, si hacéis el bien, sin temer ninguna amenaza" (1 Pedro 3.6). sm  

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(Pasajes bíblicos tomados de la Biblia Reina-Valera Revisada ©1960 Sociedades Bíblicas en América Latina. Copyright renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.)

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